Primer día: Sábado.
Por la mañana tiene lugar la celebración de la Misa en honor a la patrona, la Virgen del Río Manzano y en la tarde tiene lugar la "recogida de pastas" de carácter más festivo. Al atardecer, se celebra de nuevo el Baile de la Virgen, se recorren los perolos y en el frontón se inicia la verbena, que continuará también después de cenar.
Segundo día: Domingo.
Se lleva la Virgen a la Ermita en procesión y desde el año 1999 se ha recuperado la tradición de subirla andando. Una vez en la pradera se procede a la subasta de "los banzos", para terminar con la puja de cada banzo para los que quieren colocarla en su trono y participar un poco más de cerca en la celebración. Allá queda la Virgen hasta su vuelta en primavera.
Notas:
En la actualidad la Virgen del Río Manzano permanece en la Iglesia del pueblo durante todo el año para evitar robos, pero se siguen celebrando todos los actos que describimos anteriormente. Para ello, previamente a los actos, las mayordomas preparan la Iglesia y la Ermita, suben a la Virgen, prenden las agujas en el manto, y dejan aquello dispuesto para que todo "sea como antes".
Tercer día: Lunes
Es día de confraternización entre los vecinos, celebrando una comida todo el pueblo en el juego de pelota. Con la participación de todos, la mañana está dedicada a preparar la comida, y en la tarde, después de las partidas de cartas y juegos varios, preparamos los disfraces de los niños en la tarde y los de adultos por la noche, que más que disfraces resultan ser sátiras de acontecimientos del último año.
Aunque con tres días se terminan las fiestas, se van estableciendo nuevas costumbres, y aquí celebramos un cuarto día con juegos y una chocolatada para todo el pueblo, el quinto viene con la merienda de un jamón y a partir de ahí cualquier motivo es bueno para seguir haciendo celebraciones antes de volver a los trabajos de cada uno.
Merece la pena destacar que si bien los organismos públicos hacen su aportación económica para festejos, la organización de los mismos corre a cargo de los vecinos, con tareas que se reparten de un año a otro continuadamente. Este espíritu de colaboración nos hace disfrutar plenamente de estos días.